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domingo, 31 de mayo de 2020

PÁGINA 92

 

Los viajeros tuvieron la imagen imponente de un castillo gótico a escasa distancia, pero nunca se hubieran imaginado encontrarlo en ruinas. En la entrada del jardín delantero, empezaron a ir más despacio. Era una señora residencia venida abajo por el tiempo, con ventanales, puertas dobles y cortinas comidas por las polillas. Contrastaba con la Ciudad Gris por sus tonalidades verdosas, entre las esmeraldas y el recuerdo de los musgos. Andrés creyó que era la fachada nada más. Adentro tendría que ofrecer otra cosa.

Se detuvieron frente a donde tendrían que haber estado las puertas. La principal entrada estaba venida abajo con una estética gloriosa, por lo que tuvieron que ingresar cautelosos por una ventana. Se podía ver poco en el interior, apenas los muebles viejos. El palacio devenido en cementerio susurró un suspiro seco que se lo llevó la respiración añorada que dejó a los viajeros pasar, y Alan los invitó a que franquearan primero antes de que pudieran husmear más. Podría haberse quedado y ni siquiera entrar. Le dirían cagón, tal vez, pero se ahorraría las pesadillas que seguro iba a tener a la noche. El primer piso tenía pinta de derrumbarse en cualquier momento…

Los recuerdos de polvo en cada rincón que los ojos lograban encontrar, no eran difíciles de imaginar como escombros nada más. Tristeza daba ver la sala de estar tan demacrada. Coralto examinaba el interior sin respeto alguno por nada, mientras Andrés escuchaba el crujir de sus pasos en el piso quejumbroso.

Siguiendo curiosos, entraron al comedor. Había juegos de platos de porcelana servidos en la mesa sobre el mantel roído, con los cubiertos todavía puestos en donde deberían estar. Alan se preguntaba por qué habrían dejado vajilla y cubertería caras así, al alcance de cualquiera. ¿Los habrían puesto para asustar? Justo cuando estaba planeando ir a la cocina conectada al comedor, Andrés propuso la loca idea de subir al primer piso. Estaba ya en la escalera, ofreciendo ser secundado.

 

Ø  Eligió seguir al reflejo (en la página 99)

Ø  Optó por recorrer solo (en la página 102)


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