↓↓↓↓↓↓

domingo, 31 de mayo de 2020

PÁGINA 72

(Viene de la PÁGINA 30)                                                                 

 

La travesía subterránea los arrojó a un pasadizo concurrido. Pudieron hacerse paso entre una larga fila de obreras, que en su laburo incansable, casi ni se percataron de la presencia de esos dos humanos a escala recorriendo los intersticios de su morada.

Un murmuro de afluente se sintió en la lejanía, en la oscuridad, solo iluminada intermitentemente por el titilar de las bioluminiscencias fungi. A medida que se acercaron, la humedad en la tierra se empezó primero a sentir, luego a oler profusamente, y más cerca del acuífero; a respirar. Recién cuando el túnel empezó a ampliarse y desembocó en el amplio reservorio, hasta el eco de la marcha trabajadora retumbó en el aire. Allí pudieron ver al cuerpo de agua haciendo ondular las verdiazules luces de los hongos, pero al asomarse no los sorprendió su imagen doblada sino la ausencia de reflejos.

Una advertencia unísona les llegó a los oídos, repetida por la fila en teléfono descompuesto, pero clara como las gotas que alimentaban el espejo natural:

 

Al bosque entre los mundos el pozo dulce conduce

el destino será utópico o moribundo, dependiendo quién lo cruce

 

Las palabras desfilaron también por los labios del dúo, y a la luz fosforescente comprendieron que esa podría ser su vía de escape o su perdición. Qué sería ese bosque era la incógnita, y los muchachos sin pensarlo demasiado se sumergieron a las aguas resguardadas.

Cuando hundieron hasta el último pelo, un giro sobre sí mismos los arrojó en un ambiente diferente, pacífico, despejado, en donde los árboles solo se dedicaban a crecer solitarios entre la hierba, y rodeando incontables estanques tales como del que habían salido completamente secos. Al saberse transportados de un sueño a un limbo entre universos, las posibilidades se les presentaron ante sus ojos como puertas en un corredor.

Se contaban de a docenas y la luz verde les permitió comprender la cantidad de porvenires con los que contaban. ¿Qué tanto podría distanciar a un mundo del otro? ¿Qué le devolvería el agua a alguno de sus reflejos, una maligna divinidad; una omnipotencia retorcida?

Extendieron su vista hasta lo que le permitieron los árboles, y…

 

Ø  …se fue hasta el estanque más lejano (en la página 91)

Ø  …corrió hasta el agua más clara (en la página 100)

Ø  …se sumergió en la que hervía a borbotones (en la página 79)

Ø  …eligió el agua arremolinada (en la página 76).

No hay comentarios:

Publicar un comentario