(Viene
de la página 33)
—Antes de pasar al trío dinámico—añadió señalando a tres figuras de la
misma altura, con ojos brillantes, casi blancos, que conversaban entre
ellos—los presentaré a el Historiador—un hombre de cincuenta y tantos, de
largos cabellos oscuros, curiosamente sin una mísera cana.
—Mis conocimientos servirán para no repetir errores del pasado. Estudié
más que nada de los sabios, aunque con dificultad, debido a que las
conversaciones entre rebeldes son escasas y efímeras. Comprenderán que por
motivos de seguridad, es evidente que hacer una sola transmisión de siquiera
unos minutos es casi imposible. Tienen monitoreados a todos los humanos, y no
tenemos suficiente acceso a información…lo que ignoramos los hace más
poderosos.
—Qué duro debe ser vivir así para ustedes…ojala pudiéramos hacer algo
para evitar todo este desastre desde el comienzo—contestó Coralto tras un
suspiro.
—Esa es la idea… pero se los explicaremos mejor en la base—El ambiente
en el refugio parecía tranquilo, como si afuera no se viviese una historia
totalmente diferente. Todos hablaban sobre lo que podría significar el hecho de
que la música no se hubiese escuchado, y las consecuencias que eso podría
traer.
—Bueno, creo que falta presentarles a los últimos—llamó al trío de
personajes con ojos claros que parecían hermanos. Ellos dejaron de conversar
entre sí para acercárseles, y los tres les dieron la bienvenida con apretones
de manos. Sonrientes, se sentaron en frente suyo y uno a uno dijeron sus
nombres: —Yo soy el Ilusionista—empezó uno, —a mi llaman “el Defensor” —le
siguió el del medio—y a mí, el “Cristalero”.
—Los tres son personas excepcionales dentro de la base rebelde. Ellos
son los únicos vivos en toda esta ciudad que quedan de la generación mutante.
Para que lo entiendas mejor, mucha de la población que nacería después del
holocausto sufrió cambios genéticos, mutaciones internas que los diferenciaron
de todos los demás, pero obviamente cuando la resistencia original estuvo
hipnotizada no pudo haberlo sabido nunca. Cuando comenzaron a sacar del trance
a más personas, descubrieron que no solo el mundo había cambiado con la llegada
del holocausto sino que la humanidad también. Una característica física que los
distingue de los demás: el inconfundible color azul claro, casi blanco de sus
ojos, ¿lo ves? Y gracias a que los primeros rebeldes se dieron cuenta de ello,
fueron des-hipnotizando a mutantes, no solo a humanos, y se aseguraron de que el
conocimiento de esta “arma secreta” no se use para el mal.
(Continúa en la página siguiente)
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