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sábado, 30 de mayo de 2020

PÁGINA 8

(Viene de la página 7)                                                                                  

Alan no entendió de qué se trataba, pero se conocía a sí mismo así de desesperado. Se había aprendido demasiado sus propias expresiones. Los ojos de aquel ser no contenían intenciones escondidas
El reflejo se desesperó a más no poder, mientras el cuarto desaparecía de atrás hacia adelante dejando sólo oscuridad a su paso. Así mismo, la habitación real sufría cambios, pero de índoles diferentes. Como incitándolo a caer, estaba empezando a cambiar de posición, girando sobre sí misma, desafiando al hombre real en peligro, al mismo tiempo que el viento lo estaba succionando más y más hacia el cristal.
El doble hizo una última seña y estiró la mano, buscando la de su contraparte. De alguna manera, el brazo real traspasó el vidrio de agua y tomó la del otro. La oscuridad pronto cubriría al irreal, tirándolo quien sabe a dónde, mientras que la gravedad estaba a sólo segundos de tirar al otro hacia la nada también.
Fue entonces que el cuarto quedó en posición vertical. Alan se resbaló de la pared en la cual se sostenía de pie y antes de caer pudo sostenerse del marco del espejo. Todo su cuerpo estaba ahora del otro lado, excepto por su mano. El ser irreal se aferraba fuertemente de la mano del otro, pero el destino no se iba a dar por vencido. El cuarto que no había desaparecido dentro de la infinita oscuridad comenzó a temblar. Las sillas, la mesa y todos los objetos de la habitación cayeron al negro vacío, pero él se mantuvo firme, junto a su contraparte aferrada.
El marco del espejo se empezó a retorcer. Deformó las fibras de la madera, se balanceó de izquierda a derecha para que ambos cayeran a la nada. Y cuando el cuerpo del ser real no podría resistir más…


Ø  Los dos se desvanecieron en una infinita oscuridad hacia un vacío en el medio de ninguna parte (sigue en la página siguiente).

Ø  De milagro, él sacó una fuerza de sí, lo suficientemente poderosa para sacar al fin a su compañero del espejo (Continúa en la página 30).

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