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sábado, 30 de mayo de 2020

PÁGINA 33

(Viene de la página 29)                                                                     

 

—Tengo otra pregunta. ¿Por qué se llaman entre ustedes Tiempo, Dirección, Comunicación? ¿Qué es todo eso? ¿Son…nombres secretos o algo así? —preguntó Alan.

—Exacto. Dentro de cada Ciudad Gris hay una base rebelde y un refugio de emergencia, podrías decir, como éste. A mí me llaman “el Ocultista” porque soy el encargado de los secretos, las contraseñas. Él es Dirección, a cargo de liderar el grupo—señaló al treintañero, y luego  a otro—Él se encarga de comunicarnos con las demás personas de nuestro bando dentro de la ciudad y la base. Y aprovecho a presentarles al resto, disculpen que no lo hice hasta ahora. A tu amigo le decimos Tiempo, él está pendiente del comportamiento y los movimientos de los Recolectores, los ingresos y egresos de personas, la música, el horario de las jornadas de trabajo; documenta y lleva registro de todo. Es un arduo trabajo pero es el mejor en el área.

—El Espía es quién lo ayuda o lo suplanta, cuando no está en vigilia y en constante alerta de las aproximaciones—y al ser nombrado, el joven de cabellos colorados que tenía sus ojos en esa especie de artefacto espejado, se alejó del visor y saludó levantando el pulgar, para volver a su trabajo—Y el Lector y el Meteorólogo también forman parte importante del estudio enemigo. El Lector, —siguió, mientras él, de aspecto muy prolijo vistiendo una camisa abrochada hasta el cuello y con aire de tener mucho conocimiento encima, saludó tímido—es un estudioso del lenguaje y las formas de comunicación, incluyendo también las frecuencias musicales con las que envían órdenes. Junto con el Meteorólogo—y el rubio señor de cuarenta y tantos asintió—en nuestros viajes por la ciudad siempre son de mucha utilidad, a veces casi imprescindibles.

—El Mecánico—continuó, haciendo que este, quien tomaba café junto a un grupo de rebeldes aún sin presentar y vestía un traje de una sola pieza azul; se voltease—es un experto en el funcionamiento de los Recolectores, esos robots que queríamos evitar hoy en la calle, ¿se acuerdan? No sé si los habrán llegado a ver…

—Creo que no…—contestó Andrés.

—Bueno, tarde o temprano tendrán el desagrado de conocerlos de cerca, es casi imposible escapar de ellos. Ya Mec los deleitará con sus habilidades, ojalá no nos hagan falta.

 

(Continúa en la página siguiente)


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