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sábado, 30 de mayo de 2020

PÁGINA 59

BITÁCORA ESPACIAL V

 

Hoy se cumple un mes desde que estamos de viaje.

Esto es una locura, una falsedad, un desastre. No somos más que un experimento, una prueba, ratas en un laboratorio flotante. Jaque y Chris piensan igual que yo, son mis leales compañeros y no sé qué haría sin ellos. Tenemos otros adeptos, simpatizantes. Nick, Emille, Matthew, Bob, Frankie, Zachary, William...todos nos hemos puesto en contra de todo este horrible proyecto, aunque sutilmente. Ya no salimos los últimos dos sábados. Bastó uno más para darnos cuenta de que todo era demasiado falso, pretendiendo ser demasiado real. Quieren que no pensemos que todo esto es otra manipulación, no quieren que nos demos cuenta de que aunque hayamos destruido el mundo y estemos migrando a otro, todo será igual. Piensan que nos podrán convencer de que esta vez harán las cosas bien, que habrá paz y democracia en el nuevo mundo ideal. Es todo falso. Nos quieren controlar más que nunca. Nosotros solo servimos para reproducirnos. Las ginoides que se nos lanzaron, pretendiendo solo querernos hacer pasar buenos momentos, vestidas con poca ropa y todas exuberantes...son recolectoras de semen. Suena horrible, lo sé, pero es lo que son. Nos estudian, nos alimentan según eso que necesitemos.

Bob tiene 47 años y él ya sabía que era infértil desde antes de subir a la nave almacén, y a él también se le lanzaron. El jugo de todos los demás en las comidas sabe diferente al suyo. Nos hemos 'confundido' de vasos 'sin querer' en el almuerzo y la cena, alternando para comprobar nuestra teoría, y es verdad. Lo están drogando para hacerlo fértil. El problema es, desgraciadamente, que él no puede escapar a ello por más que lo quiera. El agua de su ducha sabe igual que el jugo. Y por más que no la beba, su piel la absorbe. A él no le molesta por ese sentido...porque adoptó a dos hijos que están ahora en hipersueño junto a su esposa y le encantaría tener un hijo por sí mismo...pero le molesta la intención. La omnipotencia de seres iguales a nosotros. Eso le jode, igual que a todo nuestro grupito.

Los demás despiertos no son adeptos porque no nos hemos propuesto hablar con ellos sobre el tema, pero hemos escuchado cierto descontento. Una chica se puso a re-leer un libro que tenía antes del holocausto, y descubrió que la versión del que está en la nave es diferente. Nos detalló el asunto: en el final, en el que ganaba la chica y su grupo contra el gobierno, en esta versión lo hace y sin embargo se siente horrible, como que cometió un error. Muy sutilmente, ella lo percibió. Nada que ver con la versión original. La cuestión es que nos controlan. Necesitan hacerlo, y nos damos cuenta. Y lo peor es que se deben dar cuenta de que nosotros nos damos cuenta...pero deben querer esperar para ver cómo respondemos. Piensan que es nuestro turno de mover las fichas...mientras nosotros soñamos con tirar el tablero bien a la mierda. Algún día ese sueño se va a volver realidad.

No somos violentos...aún. Tenemos que organizarnos. Hemos visto de lo que son capaces, y no les va a costar nada reducirnos. Por ahora, los odiamos en secreto, como lo ha hecho la humanidad toda la vida. Pero eso no será por mucho. Hemos estudiado la nave meticulosamente, su funcionamiento, sus horarios, su estructura. Es muy grande, y necesitamos recorrer un par de pisos más que nos son desconocidos antes de armar un plano y de ahí, un plan. El más grande de todos es el de los ataúdes. Yo les llamo así porque parecen todos muertos, pero no es el nombre más apropiado ni el oficial. Es frío, de varios pisos de altura, y la gente está 'guardada' como si fueran paquetes de yerba. Empaquetados, aprovechando el lugar al máximo. Nos advirtieron que podía ser traumatizante. Alegaron que no podría haber otra manera de llevar a tanta cantidad de... 

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