BITÁCORA
ESPACIAL V
Hoy se cumple un mes desde que
estamos de viaje.
Esto es una locura, una falsedad, un
desastre. No somos más que un experimento, una prueba, ratas en un laboratorio
flotante. Jaque y Chris piensan igual que yo, son mis leales compañeros y no sé
qué haría sin ellos. Tenemos otros adeptos, simpatizantes. Nick, Emille,
Matthew, Bob, Frankie, Zachary, William...todos nos hemos puesto en contra de
todo este horrible proyecto, aunque sutilmente. Ya no salimos los últimos dos
sábados. Bastó uno más para darnos cuenta de que todo era demasiado falso,
pretendiendo ser demasiado real. Quieren que no pensemos que todo esto es otra
manipulación, no quieren que nos demos cuenta de que aunque hayamos destruido
el mundo y estemos migrando a otro, todo será igual. Piensan que nos podrán
convencer de que esta vez harán las cosas bien, que habrá paz y democracia en
el nuevo mundo ideal. Es todo falso. Nos quieren controlar más que nunca.
Nosotros solo servimos para reproducirnos. Las ginoides que se nos lanzaron,
pretendiendo solo querernos hacer pasar buenos momentos, vestidas con poca ropa
y todas exuberantes...son recolectoras de semen. Suena horrible, lo sé, pero es
lo que son. Nos estudian, nos alimentan según eso que necesitemos.
Bob tiene 47 años y él ya sabía que
era infértil desde antes de subir a la nave almacén, y a él también se le
lanzaron. El jugo de todos los demás en las comidas sabe diferente al suyo. Nos
hemos 'confundido' de vasos 'sin querer' en el almuerzo y la cena, alternando
para comprobar nuestra teoría, y es verdad. Lo están drogando para hacerlo
fértil. El problema es, desgraciadamente, que él no puede escapar a ello por
más que lo quiera. El agua de su ducha sabe igual que el jugo. Y por más que no
la beba, su piel la absorbe. A él no le molesta por ese sentido...porque adoptó
a dos hijos que están ahora en hipersueño junto a su esposa y le encantaría
tener un hijo por sí mismo...pero le molesta la intención. La omnipotencia de
seres iguales a nosotros. Eso le jode, igual que a todo nuestro grupito.
Los demás despiertos no son adeptos
porque no nos hemos propuesto hablar con ellos sobre el tema, pero hemos
escuchado cierto descontento. Una chica se puso a re-leer un libro que tenía
antes del holocausto, y descubrió que la versión del que está en la nave es diferente.
Nos detalló el asunto: en el final, en el que ganaba la chica y su grupo contra
el gobierno, en esta versión lo hace y sin embargo se siente horrible, como que
cometió un error. Muy sutilmente, ella lo percibió. Nada que ver con la versión
original. La cuestión es que nos controlan. Necesitan hacerlo, y nos damos
cuenta. Y lo peor es que se deben dar cuenta de que nosotros nos damos
cuenta...pero deben querer esperar para ver cómo respondemos. Piensan que es
nuestro turno de mover las fichas...mientras nosotros soñamos con tirar el
tablero bien a la mierda. Algún día ese sueño se va a volver realidad.
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