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sábado, 30 de mayo de 2020

PÁGINA 29

(Viene de la página 62)                                                                   

 

Un hombre entrado en edad, de cabello canoso, anteojos redondos y barriga prominente preguntó: — ¿Quieren café? —sirviendo el caliente elixir que pronto reconfortó a todos, como si hubiesen bebido paz líquida o una poción revitalizante.

—Así que tenemos nuevos reclutas, ¿no? Ya era hora que aparecieran. ¡Qué suerte tuvieron de aparecer justo por donde el pelotón merodeaba! No quiero ni imaginar lo que les hubiesen hecho si los encontraban. Cuéntennos sobre ustedes —los incitó el Ocultista. Luego de las presentaciones, fue el momento de hacer preguntas:

— ¿Ir al castillo? La reina ya no está ahí, pero ni bien cumplan su cometido con nosotros, los podemos llevar—prometieron los rebeldes. La interrogación cambió de mano, entonces.

    ¿De quiénes nos estamos escondiendo?

—Están en “la Ciudad Gris”, en un país que ha perdido los límites. Hace más de cuatro siglos, la Tierra era un planeta muy avanzado, super-poblado y con muchísimo potencial, que por el accionar del hombre se fue deteriorando y muriendo, hasta que llegó un punto en que no se le tenía fe a la humanidad para durar otros cien años si no cambiábamos y tomábamos decisiones inmediatas para arreglar lo que habíamos destruido. Un mal día, llegó un mensaje del gobierno. En él—dijo tomándose una pausa, bebiendo más café para luego continuar—se compadeció la situación y se pretendió enviarnos “ayuda”, la cual sería un método con el que, según el extraño mensaje, todos podríamos colaborar en la sociedad. Una especie de tecnología desconocida y de avanzada, haría que todo el mundo ayudase a mejorar el planeta sin esforzarse demasiado, pero logrando cambios trascendentales.

—Imaginen lo que podríamos haber hecho con ese poder. Hubiésemos limpiado las calles, reciclado toda la basura, ayudado al medio ambiente, hubiéramos protegido especies animales y vegetales, cuidado el agua, tenido cuidado con no superar los límites de la sobre-población, mejorado la calidad de vida de la sociedad. En fin, podrían haber surgido cosas maravillosas si el poder del control total se hubiese usado con ese fin y sin intenciones dañinas, con pequeños cambios de actitud que la gente no hubiese realizado sola. Pero en cambio, la tecnología fue usada para otros fines, en despiadadas manos.

—Nos manejan como si fuéramos esclavos y nos hacen construirles esos malditos aparatos todo el día. Nosotros ofrecemos resistencia a “la música”, que es como el método hipnótico-controlador que utilizan los mandamases.

—Calma, Guerrillero, no alarmes los chicos, hay que explicarles lentamente las cosas o sus cerebros podrían colapsar.

 

 

Ø  ¿Qué les pasó a todas las personas? Página 37.

Ø  Si no los encontrábamos a tiempo, ¿qué hubiera pasado? Página 41.

Ø  ¿Por qué se llaman entre ustedes con nombres clave? Página 33.

Ø  ¿Cuándo dicen que nos estaban esperando es…para pelear? Página 39.


Ø  Reanudar híper-pesadilla en la página 81.

 


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