Los
jóvenes, el corcel y el desertor se materializaron repentinamente en una noche
fría, rodeados de árboles y vidas vespertinas, asechados por una niebla
cercana.
—Acá vamos a estar a salvo aunque no por
mucho, compañeros. Lamento tener que presentarme en una situación semejante,
pero mientras; sigan mis pasos, quizás pueda guiarlos fuera de este bosque
maldito. Me conocen como el Rey del Otro Mundo—dijo, liderando la marcha en el
sendero bordeado por la bruma gris tras las introducciones. “Deja vú” susurró
Coralto para sí, al hallarse entre la vegetación.
—Señor, no podemos dejar que toda esa gente
sea esclavizada, ¿no puede liberarlos siendo Rey en estos pagos?
—Me temo que el poder está en manos de la
Reina, Alan, y en nuestro rincón del desierto podríamos estar más seguros. Este
bosque está también en sus dominios; y si no quieren terminar como las pobres
almas que vieron, les aconsejaría no acercarse por ahí.
—Y entonces, ¿cómo se sale de este mundo?
¿Cómo cruzamos el espejo de vuelta a casa?
—Se rumorea que el mapa perdido de la
infinidad tiene la ubicación exacta de un vórtice…no es seguro, pero si hay
alguna oportunidad, esa es la más…—y el “probable” se le dibujó en los labios,
pero estos no emitieron ningún sonido. Su majestad cayó de fauces a la tierra
oscura, a los pies del corcel, atravesado por las garras de una criatura grande
como un ropero. Coralto y los muchachos se dieron a la fuga de inmediato, pero
el sendero difuminado los tuvo corriendo lejos un largo tramo sin rumbo hasta
que lograron perder al salvaje y hostil espécimen. De pronto el corcel se detuvo
en seco al recordar algo: esa clase de epifanías que escasean donde uno mire, y
que hasta una reacción física. Sin dar explicaciones pero pidiendo confianza,
los llevó hasta un boscaje más pantanoso aunque todavía foscuro. Se volvió
contra un árbol y les dijo a los dobles—Me acordé de algo. Creo que podría
mostrarles lo que viví con el cuerno, como cuando te di voz, Andrés. Pero no
podemos estar decidiendo para siempre.
Alan, para cerrar el bucle del tiempo uno de tus destinos es visitar la
montaña, pero tendrías que ir solo. Andrés tiene que buscar una respuesta en el
castillo, el que nos salvó bien lo dijo: el poder está en manos de la Reina; y
creo que puede ir si nos metemos juntos en el estanque-portal correcto en el
bosque entre los mundos. Si bien sé qué me pasó y algunos futuros posibles,
todo depende de esta jugada. Si no me creen déjenme mostrarles—ofreció.
Ø Seguir a Alan a la montaña sabia, en la 40
Ø Seguir a Coralto en su introspección, en la 88
Ø Arriesgarse a cruzar los tres juntos por el
estanque, en la 78
Ø Arriesgarse a cruzar los tres juntos por el
estanque, en la 97
Ø Arriesgarse a cruzar los tres juntos por el
estanque, en la 92
—Les pido…que si la suerte nos hace volver a
empezar, nos demos la oportunidad de elegir otro final.
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