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domingo, 31 de mayo de 2020

PÁGINA 85


            Los jóvenes, el corcel y el desertor se materializaron repentinamente en una noche fría, rodeados de árboles y vidas vespertinas, asechados por una niebla cercana.

—Acá vamos a estar a salvo aunque no por mucho, compañeros. Lamento tener que presentarme en una situación semejante, pero mientras; sigan mis pasos, quizás pueda guiarlos fuera de este bosque maldito. Me conocen como el Rey del Otro Mundo—dijo, liderando la marcha en el sendero bordeado por la bruma gris tras las introducciones. “Deja vú” susurró Coralto para sí, al hallarse entre la vegetación.

—Señor, no podemos dejar que toda esa gente sea esclavizada, ¿no puede liberarlos siendo Rey en estos pagos?

—Me temo que el poder está en manos de la Reina, Alan, y en nuestro rincón del desierto podríamos estar más seguros. Este bosque está también en sus dominios; y si no quieren terminar como las pobres almas que vieron, les aconsejaría no acercarse por ahí.

—Y entonces, ¿cómo se sale de este mundo? ¿Cómo cruzamos el espejo de vuelta a casa?

—Se rumorea que el mapa perdido de la infinidad tiene la ubicación exacta de un vórtice…no es seguro, pero si hay alguna oportunidad, esa es la más…—y el “probable” se le dibujó en los labios, pero estos no emitieron ningún sonido. Su majestad cayó de fauces a la tierra oscura, a los pies del corcel, atravesado por las garras de una criatura grande como un ropero. Coralto y los muchachos se dieron a la fuga de inmediato, pero el sendero difuminado los tuvo corriendo lejos un largo tramo sin rumbo hasta que lograron perder al salvaje y hostil espécimen. De pronto el corcel se detuvo en seco al recordar algo: esa clase de epifanías que escasean donde uno mire, y que hasta una reacción física. Sin dar explicaciones pero pidiendo confianza, los llevó hasta un boscaje más pantanoso aunque todavía foscuro. Se volvió contra un árbol y les dijo a los dobles—Me acordé de algo. Creo que podría mostrarles lo que viví con el cuerno, como cuando te di voz, Andrés. Pero no podemos estar decidiendo para  siempre. Alan, para cerrar el bucle del tiempo uno de tus destinos es visitar la montaña, pero tendrías que ir solo. Andrés tiene que buscar una respuesta en el castillo, el que nos salvó bien lo dijo: el poder está en manos de la Reina; y creo que puede ir si nos metemos juntos en el estanque-portal correcto en el bosque entre los mundos. Si bien sé qué me pasó y algunos futuros posibles, todo depende de esta jugada. Si no me creen déjenme mostrarles—ofreció.

 

Ø  Seguir a Alan a la montaña sabia, en la 40

Ø  Seguir a Coralto en su introspección, en la 88

Ø  Arriesgarse a cruzar los tres juntos por el estanque, en la 78

Ø  Arriesgarse a cruzar los tres juntos por el estanque, en la 97

Ø  Arriesgarse a cruzar los tres juntos por el estanque, en la 92

 

—Les pido…que si la suerte nos hace volver a empezar, nos demos la oportunidad de elegir otro final.


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