↓↓↓↓↓↓

domingo, 31 de mayo de 2020

PÁGINA 73

(Viene de la página 55)                                                                    

 

Los esfuerzos del Ilusionista lo tenían a punto de desfallecer mientras volaban por el grisáceo paisaje. La persecución recién dejó al grupo más tranquilo cuando el plan resultó y la imagen continuó por un camino distinto, abriéndoles paso a la fuga. El poderío del séquito real era amplio, pero finalmente pudieron burlarlos y arribar a la base rebelde, con el compañero de ojos claros inconsciente como precio. Al "Ilu" le brindaron rápida atención, pero no planeaban obligarlo a que gastase más energías. El fuerte escondido en ruinas subterráneas no tenía muchos más adeptos, sin embargo Alan y Coralto fueron bien recibidos de entrada. Dirección, el Ocultista y el Guerrillero discutían sobre la separación y el daño a los autómatas que los dejaba indefensos hasta que el Mecánico los acondicionara.

Sin embargo, lo que encolerizaba a la mayoría era que Andrés se perdiera de la misión por estar en la Torre, y los esfuerzos se concentraron interpelando a Comunicación para que lo trajera a salvo a la base de inmediato. Alguno susurró que quizás las cosas tenían que darse de esa manera, y en un salto de fe, ubicaron a los recién incorporados con el pretexto de cumplir su cometido y el Cristalero ambientó el ritual con una expresión de preocupación por su hermano.

El joven de ojos claros como la nieve levantó su palma y la puso en frente de una bella manzana reflectante sobre un estante destacado. Esta osciló un poco y luego flotó en su dirección, hasta que se posó bien en frente de su palma, reflejándola. Entonces, la sustancia de la que estuviera hecha comenzó a cambiar de color, poniéndose naranja fosforescente, como si de pronto se hubiese calentado y fundido. Ahora, derritiéndose en ese estado semilíquido, “el Cristalero” movió sus manos como dándole forma con ellas aunque no la estuviese tocando, y ese material que parecía lava ardiendo comenzó a moldearse hasta formar un pequeño espejo. Entonces él lo hizo girar a una gran velocidad por unos segundos y luego se tornó incoloro, frío, y se apoyó de pie con la pared detrás. Cris se los señaló a Alan y Coralto, quienes lo examinaron sorprendidos por lo que podría representar.

— ¿La misión es mandarnos de vuelta, después de todo? —inquirieron recordando cómo se habían metido en ese problema en un principio.

—De vuelta sí, pero todavía no de regreso. El portal los hará viajar, pero el punto de llegada depende del verso recitado. La idea es que puedan desplazarse lo suficiente como para intentar evitar este holocausto antes de que pase, en el menor tiempo que les lleve. Creemos que el espejo tiene sus propios caprichos por sobre sus poderes, pero aún con tantas probabilidades en contra…contamos con ustedes.

En un abrir y cerrar de ojos, cruzaron sus dedos, entrelazaron sus destinos, y atravesaron el portal con una musicalidad conjugada. Se aparecieron en sus narices, en la sala de monitoreo y control del mismísimo palacio.

 

Ø  Sigue en la página 64

o

Ø  sigue en la página 83


No hay comentarios:

Publicar un comentario